El inicio de una visión
En 1949, el interés por la capacitación de bibliotecarios y el mejoramiento de la profesión llevó a la designación de Nelly Kopper, una de las cinco bibliotecarias costarricenses asistentes a un curso en Panamá, para fundar una asociación de bibliotecarios costarricenses.
Esta asociación tuvo como fines promover la creación y mejora de bibliotecas, procurar mayor capacitación técnica, difundir conocimientos bibliotecológicos, fomentar relaciones y cooperación entre bibliotecarios y bibliotecas a nivel nacional e internacional, mantener lazos con otras asociaciones y colaborar en el desarrollo del movimiento bibliotecario.
A pesar de no contar inicialmente con profesionales, la Asociación Costarricense de Bibliotecarios tuvo una vida activa gracias a la fe y el esfuerzo de sus miembros. Su estructura se basaba en una Asamblea y un Directorio con varios cargos, además de cuatro comités permanentes. Tras 24 años, la Asociación se consolidó como un elemento determinante para el futuro de la bibliotecología en Costa Rica.
